Planeta Audemars Piguet

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El asunto de escribir en Argentina determina que la palabra de Jorge Luis Borges resuene, siempre, en mi cabeza durante el acto de la escritura. Así, antes de proseguir diré que adhiero a su desconfianza a la metáfora, sobre todo cuando ésta es imposible. Cosa distinta es aquella que refiere asociaciones instantáneas como en Chesterton, para quien la luna es blanca como mármol.

jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Aclarado este asunto, y casi disculpándome ante Borges, anotaré que en el caso del Jurá y la relojería me es imposible escapar de ella. Así ensayaré una metáfora imposible pero descriptiva: el encadenamiento de villas del macizo del Jurá inventa una constelación que hace de cada pueblo que se levanta a los lados de esta pequeña cadena de montañas constituye un pequeño planeta cuya masa ígnea es una manufactura relojera. Inscripto la reserva en relación a la metáfora, el planeta Le Brassus gira en torno a Audemars Piguet. Desde los apellidos de sus habitantes, el paisaje, los cencerros pulidos de las vacas suizas, el pequeño Hotel des Horlogers donde tantas veces he pasado noches entre madera clara y quesos memorables, son parte del relato Audemars Piguet. Apuntaré en el museo, además de piezas de alta relojería, también puede registrarse la saga del nacimiento del pueblo, muy cerca el memorable taller de restauración en el que pueden encontrarse inmaculadas fornituras de relojes centenarios e, inevitable, la gran manufactura – ahora centralizada- y que, como pocas, hace conciliar la tradición suiza de la gran complicación, la vanguardia tecnológica y el rigor para producir en condiciones que no provoquen daños al medio ambiente.

Andares por el Jura

Le Brassus como Le Sentier o Villeret es un pueblo pequeño que puede recorrerse en no más de media hora. Hay un bar – el único-profundamente suizo que cierra a las 9 de la noche y donde pueden tomarse tragos y jugar al metegol; allí hemos pasado muchos atardeceres y donde , aseguro, mi amigo Diego Kolankoski – con quien estuvimos una semana en Le Brassus hace 10 años- se reveló absolutamente imbatible en este juego de salón. Pero Le Brassus es para la relojería un lugar central, pues los AP que se desarrollan allí están entre los relojes más importantes que existen, existieron y existirán en la relojería suiza de alta gama y dialogan desde Le Brassus con los movimientos sorprendentes que, no muy lejos de allí, en la Chaux-des-Fonds, produce Renaud y Papi.

La Manufacture,atelier remontage,1923

La Manufacture, atelier remontage, 1923.

Inevitable mencionar ciertas familias axiales de AP: Jules Audemars, Millenary, los Concept de Giulio Papi y Royal Oak, acaso la trama de relojes más salvajemente imitada.

Los 40 años

Royal Oak Jumbo ref. 15202

Royal Oak Jumbo ref. 15202

Hace 4 años me tocó celebrar en New York, en los salones de la armería del Regimiento 59 de la Lexington  Ave. los 40 años del Royal Oak. Aquella celebración fue – y más allá de la relojería- un justo homenaje a un prócer del diseño industrial y a su creador, Gerald Genta. El imbatible éxito actual del Royal Oak corrobora cuanto podemos equivocarnos al mirar el presente, si lo ponemos en la perspectiva de la historia: hace casi 45 años proliferó la crítica y la censura hacia la nueva maravilla, muchos consumidores y la industria en general afirmaron que la obra del genial G.G. era un error, que un reloj de lujo extremo no podía tener formas tan atrevidas y poderosas. Hoy, nadie discute la belleza de un Royal Oak y su condición de expresión casi perfecta de un reloj que combina elegancia y consistencia.

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Lo increíble es que si bien RO ya es un ícono del cual han surgido infinitas declinaciones, en los últimos meses de 2016 prosigue sorprendente y contemporáneo. También diré que el éxito rotundo de esta referencia bastante le debe a la audacia de Francois-Henri Bennhamias, hoy CEO de la marca, quien antes de partir a Le Brassus fue Presidente de AP Norteamérica y provocó alianzas sorprendentes con Arnold Schwarzenegger, con Shaquille O Neal o LeBron James, entre tantos.

Arnold Schwarzenegger with Audemars-Piguet Royal Oak Offshore theLegacy

Arnold Schwarzenegger with Audemars Piguet Royal Oak Offshore theLegacy

Este marketing singular y atrevido fue de gran importancia para abrir la cabeza de los Estados Unidos ante a los relojes suizos de alta gama y precio y transformarlo en el reloj hot de los norteamericanos exitosos y sofisticados. La acción fue genial, y el poder de tracción del gusto estadounidense, innegable, pero nada de esto hubiera sido posible sin el cuidado, delicadeza y soporte técnico del planeta Le Brassus que gira en la constelación del Jura, y de la familia Audemars.

Francois-Henry Bennahmias

Francois-Henry Bennahmias

Breve biografía de Royal Oak

El Royal Oak no sólo cambió la historia de la marca, modificó para siempre los parámetros estéticos de la Alta Relojería suiza.

Nacido en un ambiente de experimentación artística, el Royal Oak transformó las costumbres mas arraigadas de la relojería mecánica”, dijo en cierta ocasión Jasmine Audemars, Presidente del Consejo de Administración .

El legendario Royal Oak se creó en 1971, cuando Gérald Genta recibió la llamada del entonces Director General de Audemars Piguet, Georges Golay, pidiéndole el diseño un reloj de acero sin precedentes, para el difícil y ansioso mercado italiano, eterno creador de tendencia. Aquella tarea, que requería semanas de trabajo y cientos de bocetos, debía ser presentada a la mañana siguiente. Lo hizo.

El resultado de la inspiración fabulosa de GG fue un reloj que revolucionó los modelos deportivos de lujo y actualizó a la muy tradicional manufactura suiza Audemars Piguet, en los días del apogeo del cuarzo que hacia temblar a la industria.

Si bien la tendencia era tamaños pequeños el Royal Oak Jumbo, habitaba en una gran caja de 39 mm de diámetro –hoy nada espectacular, pero mucho mayor de lo que dictaba la moda del momento- dominada por un bisel octogonal, fijado por ocho tornillos hexagonales de oro blanco, claramente visibles. Precisamente, este singular bisel, inspirado en los ojos de buey de los HMS Royal Oak contemporáneos, es el que explica el nombre elegido para la colección.
Por primera vez, un reloj no destacaba solamente por su técnica y su materia, sino también por su diseño.

Lo más revolucionario del Royal Oak fue el metal con el que estaban elaboradas tanto la caja como la pulsera: no sólo se trataba del primer modelo deportivo de lujo realizado totalmente en acero, sino de un reloj cuyo precio –más de 3.000 francos suizos- era similar al de muchos modelos elaborados con metales preciosos y hasta diez veces superior al de los relojes deportivos de acero que se podían encontrar en el mercado.
Otro elemento básico en la estética del Royal Oak fue la particular textura que decoraba la esfera: una rejilla llamada “tapicería” que, con ligeras variaciones en el tamaño de sus cuadrados, estaría presente en prácticamente todos los futuros modelos de la colección.

gerard genta

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Gerald Genta, o la imaginación al poder

Prosiguiendo los dichos de Jasmine Audemars – “el Royal Oak, soñado por el visionario Gérald Genta – fallecido en 2011 a los 80 años- fue un decisivo punto de inflexión, una eterna leyenda, en la que los coleccionistas reconocen un acto radical y una auténtica obra de arte. Una leyenda viva que se ha reinventado constantemente durante las últimas cuatro décadas, pero sin embargo, siempre ha permanecido fiel a la idea de sus creadores originales. ”

Y ahora , la palabra que se inscribe afirma “Crear – quien afirmó esto fue Gerald Genta- es tan necesario como respirar, a veces cuando este impulso se apodera de mi mente consigo diseñar incluso 30 modelos al día, modelos de hombre o de mujer, con líneas fuertes o delicadas, a menudo provocadora”.

En los 50´s Genta patentó para Universal Généve avances los micro rotores del Polereuter Microtors que junto a los movimientos “Accutron” de Bulova (primer reloj electrónico) fueron vanguardia.

El trabajo de GG para Universal fue el inicio de sus colaboraciones legendarias con otras firmas suizas que mucho deben agradecerle al gran diseñador helvético. En 1959 por el diseño del Omega Constellation. Para 1961 se convertiría en diseñador independiente, y en 1968 diseño para Patek Phillipe el Golden Ellipse.
En 1969 funda su propia firma de relojería sin dejar de diseñar para otras marcas, así en 1976 creó para IWC el Ingenieur y en el mismo año el Nautilus, nuevamente para Patek Phillipe y ya en los ochentas, el Pasha de Cartier.

Pero regresando a 1969, y aquí con su propia firma. Genta creó los famosos Sonneries, relojes de increíble complejidad hechos a mano en los cuales tardaba hasta cinco años por pieza. En 1994 diseñó el Grande Sonnerie Retro que costaba 2 millones de dólares.

Genta siempre fue un transgresor, un reflejo de esta cualidad se vislumbra cuando en1984 fue invitado a abandonar la feria de Basilea porque presentó con un reloj de Mickey Mouse, personaje que después incorporó a la colección Disney al que se sumaron el Pato Donald, Scrooge, Goofy y Minney Mouse para conmemorar los 80 años del nacimiento de Mickey y el 25º aniversario de Disney en Tokio.

Entre los clientes de Genta habían atletas, músicos y actores hasta gente de la realeza como Los reyes de España Juan Carlos y Sofía, El príncipe Rainiero de Mónaco, el Rey Hassan II de Marruecos, Isabel de Inglaterra entre otros.

Jasmine Audemars

Jasmine Audemars

Como bien dice Jasmine Audemars, él será recordado por su personalidad colorida, generosidad, innovación, espíritu visionario y su pasión por la tradición relojera.

Si me preguntan cuál es el reloj más excepcional que he creado -afirmó Gerald Genta-, tengo tendencia a decir que el Royal Oak, porque fue la implementación de una arquitectura especial para un reloj deportivo muy caro”.

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