260 años Vacheron Constantin

Mi último viaje a Vacheron Constantin por el 260 aniversario era exigente ya que debía ir a Ginebra solo por dos días y me resultaba imposible prolongar mi estadía ya que con urgencia debía regresar para revisar los últimos detalles del anuario TWG 2015. Es obvio que no representa ninguna dificultad estar 48 horas frente al lago Lemain, pero para quienes vivimos en Buenos Aires a esas 48 horas se le agregan 40 horas de vuelos, aeropuertos y conexiones. Pero hubiera volado el doble si fuera necesario para asistir a esta especialísima celebración del 260 aniversario de Vacheron Constantin. De por sí el número 260 es extraordinario, son 260 años fabricando relojes en Ginebra de altísima gama, pero el encuentro no era solo una fiesta para celebrar semejante hazaña de continuidad, sino también la presentación de la referencia 57260, una edición única que luego de años de espera finalmente había sido terminada. Mucho hemos conjeturado acerca de la figura esotérica del comprador que pagó 2.600.000 euros (circa) para tener ese objeto casi milagroso, pero la hermética política de secreto no nos permite siquiera sospechar de quien se trata. Solo sabemos que vive en New York. La manufactura logró terminar el reloj antes de lo previsto y lograr que coincida su presentación con el referido aniversario. El desafío suponía lograr una mayor cantidad de complicaciones que la referencia 89 de Patek Philippe: Vacheron lo consiguió y este reloj tiene 57 complicaciones magistralmente contenidas en un diámetro de 98mm y un espesor de 50,5mm. Al calibre le corresponde un número, el 3750 y se desarrolla en 72mm de diámetro. Es un pocket watch imponente realizado en oro blanco que tiene todo lo que podría imaginarse y algunas cosas más. Recordando mientras anoto, llega la pluma a un regulador solar, un calendario gregoriano retrógrado que indica día de la semana, la ecuación del tiempo, las fases de la luna, el cronógrafo rattrapante retrógrado; también el sonido del Carrillón Westminster y sus 5 armoniosos gongs ejecutados a través de 5 martillos. Hemos inscripto nuestra curiosidad referida al comprador, pero un conjunto de complicaciones nos permite conjeturar que su religión es la de Abraham y Moisés pues la referencia 57260 incluye un calendario hebreo con día, fecha, mes, año, década, siglo; y también indica de manera muy visible el Iom Kippur. Acaso podamos pensar que nuestro hombre no solo es judío sino que tiene también una cultura religiosa. La presentación y contacto con esta pieza, que no solo ingresa definitivamente en la historia de la relojería sino también en la de los objetos extremos de cualquier carácter y alto valor simbólico y epocal, insumió una tarde lluviosa en la memorable manufactura azul de Vacheron Constantin.

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Además del reloj pudimos conocer al team de jóvenes relojeros que lo ejecutaron y tomar contacto con planos y maquetas. Como en pocas ocasiones advertí que un trabajo extremadamente lento en el que se encontraron invención y actualización genera una obra de arte contemporánea que dialoga de manera inefable desde su quietud mecánica con el océano de bits que construyen la parte virtual de nuestras vidas de hombres 2016. Las antiguas clasificaciones que organizaban las disciplinas en artesanías, artes aplicadas y arte han sido derribadas por la referencia 57260. Si bien adhiero a la hipótesis de Walter Benjamin de la caída del aura en el objeto artístico a partir de la era de la reproducción, la emoción que provoca tomar contacto por algunos minutos con este objeto que será imposible volver a ver -pues ya descansa en las manos de su comprador- me devolvió la impresión aurática que, conjeturo, vivió el hombre premoderno antes de las láminas y los libros. El viaje se completó con un encuentro en una carpa levantada en los jardines de la casa de la familia Costantin. Uno de los descendientes que es chef, diseñó la carta.

Tivoli soldat face

Hablemos de Latinoamérica
Conversación con Giovanni Carestia

CAI: —¿Cuál es el prospecto de Vacheron Constantin en América Latina?
GC: —Para mí Overseas es la clave. Overseas es una colección muy moderna, es un reloj para jóvenes, para grandes, para todos, para el emprendedor de cincuenta, sesenta años que quiere algo eleganchic para el fin de semana y a la vez deportivo.
CAI: —Sportivitad…
GC: —Sportivitad, pero que puede capturar clientes diferentes porque también es elegante.
CAI: —Se aleja de la idea convencional de Vacheron Constantin.
GC: —No es el Patrimony que es fino, lleno de oro, muy elegante, muy sofisticado que tiene una clientela muy buena, pero no es un reloj para todos. Overseas es un poquito más democrático. Tenemos materiales diferentes: acerco, oro, con correa de cuero… Entonces hay muchas opciones.
CAI: —¿Habrá un relanzamiento del Overseas?
GC: —Claro, estamos trabajando mucho para relanzar el Overseas… No sé cuándo. Claramente es un proyecto de Vacheron Constantin, tener una manufactura cien por ciento in-house. El Overseas es, hasta este momento, la única familia con partes no in-house.
CAI: —Hoy el Overseas no se hace todo dentro de Vacheron y la idea es transformarlo en reloj de manufactura 100 por 100 Vacheron. ¿Propone el nuevo Overseas un cronógrafo automático y un reloj de marcha simple? ¿Habrá otra referencia?
GC: —Un cronógrafo de marcha simple y un Dual Time.
CAI: —¿Te parece que Overseas en el futuro, sin dar una fecha, puede ser un espacio donde se desarrollen otras complicaciones? ¿Puede ser un reloj deportivo y dinámico con diversos grados de complicación?
GC: —Absolutamente. Yo creo que sí. No sé el proyecto de Overseas para el futuro pero creo que Overseas puede tener complicaciones. Altas complicaciones probablemente no, pero medianas complicaciones sí.
CAI: —¿Existe un Overseas rattrapante?
GC: —No.
CAI: —Estaría muy bueno ofrecerlo.
GC: —Un rattrapante, porqué no. Un calendario perpetuo. Porqué no. Un Overseas calendario perpetuo… Es una complicación que me gusta mucho, probablemente sea mi preferida. Y aunque es sofisticada yo creo que es una complicación que se puede adaptar al Overseas.
CAI: —Más allá de mi grandísima admiración por la tradición de Vacheron y su relación con las artes y la cultura -es excepcional- y advierto que hay un nuevo player en la relojería. Un sujeto que va de los 30 a 40, que está comprando relojes extremadamente caros sin ninguna dificultad. Hoy el entrepreneurship tiene resultados muy tempranos. Y siento que Vacheron está un poco grande de edad, que no está mirando un producto agresivamente joven.
GC: —Depende. Si bien estoy de acuerdo que probablemente el entrepreneuer con dinero, de entre 30 y 40 años busca otra marca al inicio, es un candidato a dar otro paso y cambiar a un Vacheron Constantin.
CAI: —Audemars Piguet ha hecho un gran trabajo con ese segmento. Mi personaje imaginario ya tiene un Rolex. Lo primero que compra es un Rolex o un Cartier. Pero después, quiero otro reloj, dice. ¿dónde busco?
GC: —Al final, Vacheron Constantin es Patrimony. El Patrimony es un reloj sofisticado, que no necesariamente se puede disfrutar cuando se es joven. Es posible, pero no es la característica destacada que busca un cliente joven. El joven busca impacto, busca el efecto. Busca reconocimiento y eso Overseas lo garantiza.
CAI: —Identidad.
GC: —Para las grandes familias se necesita otra cosa, arribar a otro nivel. Le tiene que gustar la complicación, el reloj más fino, de oro, sofisticado… Es una cosa diferente para mí. No es fácil para mí hacer una acción de marketing, apuntando a los jóvenes de 30 años con un Patrimony, en cambio la gente más grande lo admira antes de comprarlo.
CAI: —Yo te cuento una experiencia que he visto en nuestra región, los Workshops. O sea, juntar 40, 50 coleccionistas y traer relojeros. Siempre fueron muy exitosos. Lange lo hizo con mucho suceso en Argentina, con un reloj mucho más difícil que Vacheron, menos conocido pero con valores similares. Y yo creo que funcionaron bastante bien con gente que ni conocía la marca, y para colmo eran relojes alemanes, le traían un calibre desnudo y le hacían hacer la experiencia de un relojero, de poner un tornillo y sacar un tornillo. Eso, aunque tengas 25 años, introduce en la fascinación casi infantil de la técnica y el juego.
GC: —Nosotros tenemos la misma estrategia. Tenemos workshops con relojeros para aprender cómo construir un reloj.


CAI: —Cómo montar una platina.
GC: —Exactamente. Cómo entender el trabajo del relojero y cuán difícil es. Volviendo a lo generacional, creo que cuando tú tienes 25 no imagino que tengas la plata para comprar un reloj de 30 mil, 35, 40 mil dólares. No es algo común.
CAI: —25 no, pero 30 …
GC: —Probablemente si tú tienes 30 mil dólares, un reloj no es la primera cosa que vas a comprar.
CAI: —Ok. Pero si tienes un poco más de 30 mil y has comprado la moto, el auto, tu departamento, pequeñito, porque quizá eres soltero y no te preocupa tanto la consolidación patrimonial. Tal vez la cuarta cosa que compres es el reloj emblemático, la bandera. ¿ Tienen ganas de luchar ese segment en Vacheron o lo descarta?
GC: —Quiere, quiere.
CAI: —Porque el Overseas puede ser ese reloj. Es emblemático, potente, masculino, fuerte.
GC: —Es una categoría que Vacheron quiere ganar. Overseas es para mí el reloj para ganar estos clientes.
CAI: —Y sí entonces es por lo que te decía, que tiene que tener algunas complicaciones. Porque tiene que haber un Overseas de 35 mil, 40 mil dólares, y otro de 18. Y tal vez llegar a 50. Vas a encontrar también alguno de 30 que quiere comprar uno de 60.
GC: —Para mí, Overseas debe tener relojes de 18 y relojes de 90… con complicaciones. Podemos dar la oportunidad a un joven de comprar un Vacheron Constantin. Vacheron Constantin es una marca de increíble historia.
CAI: —Increíble historia.
GC: —Si bien un joven de 30 años no quiere, probablemente, desprenderse de 30 mil, 40 mil, sí quiere Vacheron Constantin. Y Overseas es masculino…


CAI: —Visible… Agresivo…
GC: —Deportivo… Puede capturar.
CAI: —Mi opinión personal es que Audemars Piguet Royal Oak, el Overseas y el Rolex son únicos. Porque el Overseas no es una copia. Es diferente del Rolex, diferente del Royal Oak, pero en la categoría de deportivo de alta gama, con la violencia que tiene que tener un reloj moderno. Ese valor es también un valor, no solo el refinamiento.
GC: —Creo que con Overseas podemos tener los dos ejes, el refinamiento y la parte más enérgica.
CAI: —Porque yo pienso que ese personaje es un protagonista de la relojería actual, tiene ciertas condiciones que son inevitables. Quiere o un submarino, porque le preocupa mucho el agua, no quiere pensar que tiene que sacarse el reloj para ir al agua. Cosa que un Patrimony no lo ofrece por ser tan delicado el producto. Tampoco con un Patrimony vas a subirte a una montaña.



GC: —Overseas es perfecto. El Overseas es un producto versátil, deportivo, masculino, pero en una categoría de precio diferente. De acero, automático, que puede capturar una clientela más joven, que quiere crecer con la marca… Y después comprar un Patrimony o una complicación.
CAI: —Absolutamente. Yo estoy pensando que 2016, 2017 van a ser muy buenos años, por una cuestión política, con cambios, y eso va a llevar a la gente rica en Argentina a comprar objetos caros, porque se van a sentir más seguros comprando que teniendo la moneda nacional. ¿Para cuándo el Overseas? Porque se van a perder un momento muy bueno, si tardan mucho. Como máximo a fines del 16 ya hay que tenerlo, Argentina lo necesita por lo menos.
GC: —Voy a decir a la manufactura de Langer de lanzar el Overseas en el 2016 lo tienen que tener en Argentina.
CAI: —Otro factor en Latinoamérica, sobre el que quería saber es si tienen planes: embajadores tanto domésticos como internacionales funcionan muy bien en Argentina y en toda Latinoamérica, lo que te digo es que tanto en Argentina como en Brasil.
GC: —No, en general, ésta no es la estrategia de Vacheron Constantin. Nosotros no creemos en los embajadores. Pensamos que los embajadores son una estrategia para otras marcas. Nosotros contamos con otras herramientas. La historia es otra, la relación con el mundo del arte, con el ballet.
CAI: —Me apena porque ya sucedió. En esta última semana, Paloma Herrera, que es la primera bailarina del elenco estable del Teatro Colón de Ballet Clásico, está dejando su carrera. Ella cumple 40 años, es muy joven, pero está queriendo ir a otras áreas del espectáculo. Ése podría haber sido un buen evento para Vacheron, la despedida de Carolina Herrera. Lo que digo es que creo que tiene que ser país por país.
GC: —Sí, claro, es un espectáculo muy sofisticado y muy en línea con Vacheron. Nosotros tenemos relación con diversas instituciones de Ballet en City Ballet, Geneve ballet, debemos hacer más en América Latina.
CAI: —El Teatro Colón es un ícono de la múcisa culta. Te diría que gente de todo el planeta viene a actuar al Colón. Si Vacheron se relaciona con este teatro, estaría ganando una posición estratégica, incluso con valor de prensa en todo el mundo.
GC: —Argentina para nosotros es un mercado muy importante, es un mercado difícil. Un mercado importante con clientes muy sofisticados. Con clientes que quieren a Vacheron Constantin, quieren complicaciones, quieren relojes de alto nivel.
CAI: —Aunque no sea un mercado tan grande, hay una elite y un nivel de formación en ello que la hace perfecta para la marca.
GC: —En América Latina, yo creo que Argentina es uno de los mercados más sofisticados. Con clientes que entienden la relojería de alto nivel. No es necesariamente un mercado marketing. Sí, claramente el marketing funciona en todo el mundo, pero el argentino quiere relojes que conoce y que valen, que tienen historia y prestigio.
CAI: —El argentino debe ser cautivado de nuevo por Vacheron Constantin. Como Argentina está en crisis y está bien, en verdad siempre está en crisis y siempre está bien, y va y viene del caos al orden de acuerdo a su propia lógica surrealista, un Vacheron Constantin, me incluyo, mi padre tuvo uno y yo no tengo uno. Es un reloj para volver a tener. Fíjate qué paradoja. El reloj de mi padre se vendió en su momento, y debe estar en Italia o en algún lugar europeo. Creo es que eso está latente en Argentina y hay que esperar un Up para volver a vender muy bien. Porque les estarás vendiendo su propia historia familiar. Vacheron es parte de la historia familiar para los argentinos.
Los Royal Vacheron pocket Watch están en la historia de las familias medianamente prósperas argentinas. Si no es un abuelo, es un bisabuelo que tuvo uno de esos relojes. Hay que ir y golpear la puerta de ese mundo para que eso se reverdezca.
GC: —Y claro,pero hay trabajo como tú sabes, la marca no fue muy activa en los 80 y 90s.
CAI: —En los 70 todavía sí, estaba un agente que se llamaba Ángel Briozo, que estaba en la calle Schiaffino y Avenida Alvear, era agente oficial de Vacheron y yo sospecho que vendía un reloj por semana. Era muy impresionante la dinámica. Todavía no existía el Overseas, se vendían Vacheron de vestir, clásicos. Era el tiempo del Polo de Piaget, que fue otro reloj boom en Argentina. Había mucha plata en aquellos días. Rolex siempre fue una institución tanto para el nuevo rico como para el rico tradicional también, atravesó las clases sociales, pero Vacheron siempre estuvo asociado a la gente elegante, a las viejas familias criollas. Es High Society, y elegir un Vacheron es un toque de buen gusto. Es como una buena camisa que no necesita llevar la marca adelante y que solo al tocarlas notas que el poplin es espléndido. Vacheron tenía ese público atrapado.
GC: —Sí, ése es el secreto de Vacheron Constantin.
CAI: —Siempre cabeza a cabeza con Patek. ¿Me compro un Vacheron o un Patek? Era el mismo público.
GC: —Nosotros sabemos que un cliente que va a una tienda pregunta por todas las marcas, va a comparar, va a decidir, y al final va a comprar. Un coleccionista va a comprar todos. El coleccionista quiere un Vacheron y quiere un Patek. Hay clientes que compran solamente una marca, pero en general hay clientes que van a comprar una categoría más que una marca.
CAI: —Los retailers argentinos tienen una formación para dialogar con los coleccionistas rara de encontrar en el mundo.
GC: —Para mí el retailer argentino es un héroe. Es una persona que debe buscar una solución, con un conocimiento y una conciencia de la marca muy alta. Técnicamente muy alta.
CAI: —Si le preguntas cuántas alternancias tiene un reloj a un retailer argentino te puede responder eso. Y hay coleccionistas que lo preguntan.
GC: —Es que el socio retailer argentino conoce la relojería de alto nivel y puede responder una pregunta como esa. Muy técnica. Esa es la razón por la cual el negocio en Argentina tiene gran futuro.
CAI: —En ocasiones como periodista especializado en relojería, doy charlas y workshops donde las casas de relojes invierten en mí para ponerme en contacto con su público. Y a veces sucede que yo estoy hablando de un Vacheron –entre otras marcas– con una inversión de una tienda de Buenos Aires. Es una cosa que hacemos una vez por mes, mes y medio. Alguien me invita, voy con diez relojes, nos sentamos en mesas, y cuento un poco sobre los relojes, y después giran los relojes por las mesas, entre ellos un Vacheron. Viene una señora y me dice: ¿Y este Vacheron qué tiene?; y yo le digo: Mire, tiene Calendario Perpetuo. Y le presiono el pulsador para demostrar cómo cambia algo.
GC: —Una clase.
CAI: —Una clase muy elemental, aprovechando la imagen de que yo soy el director de una revista de relojes con 20 años en el mercado, que no soy de una marca y no tengo compromiso con ninguna. Lo hemos hecho con Simonetta hace poco. Y era sorprendente ver cómo era una ocasión para el coleccionista para ponerse su mejor reloj y exhibirlo. Veías al que tenía un Patek muy lindo y lo llevaba puesto, cosa que no hace todos los días. ¿Entonces vos pensás que en el 2016 tenemos el Overseas en Argentina?
GC: —La verdad no sé. Creo que es lo próximo para Vacheron Constantin.
CAI: —Háblame dos palabras del mexicano, su perfil, Centroamérica y el Caribe, el brasilero, en cuanto comprador. ¿Qué es lo que has percibido?
GC: —México es un mercado muy maduro, muy sofisticado. La primera vez que fui a México yo quedé muy impresionado del nivel técnico y de sofisticación de la clientela mexicana. Los retailers mexicanos son sofisticados también. Conocen a todas las marcas, trabajan con todas las marcas. Como en Argentina, tienen un nivel técnico alto también. Para mí son dos mercados al mismo nivel.
CAI: —Yo creo, sin demasiada humildad, que no es casual que mi amigo Carlos Alonso esté en México y yo en Argentina.
GC: —Tú lo dijiste.
CAI: —Carlos es mi querido amigo y una de las personas que más sabe de relojes en el planeta.
GC: —Creo que Carlos hace un buen trabajo en México para elevar el nivel de la relojería. Hoy Argentina y México son dos países con un nivel de relojería, mercado y clientela muy madura.
CAI: —¿El brasilero?
GC: —El brasilero está creciendo rápidamente pero el brasilero hoy tiene un gap. Le encanta el lujo y la marca, pero en términos de relojería todavía está creciendo. Va a arribar al mismo nivel de México y Argentina en los próximos 5 años. Al cliente brasilero le gustan mucho los relojes, pero hoy está muy concentrado sobre la marca y la técnica. Es normal y responde a la curva de cada país.
CAI: —¿Venezuela y Colombia?
GC: —Venezuela es un mercado hoy más complicado. El cliente venezolano es un cliente sofisticado, un cliente que entiende y le gusta mucho la relojería. Hoy el negocio en Venezuela no existe porque la situación política es terrible. Pero el venezolano va a comprar a Miami, va a comprar a otros países.
CAI: —Los chilenos son tremendamente conservadores.
GC: —Completamente conservadores. Hay dinero, hay gente con poder adquisitivo pero es un país muy conservador.
CAI: —¿Para qué gastar más dinero en un reloj?… Deberán hacer un trabajo gigante en Chile. Montevideo, en cambio, tiene una escala pequeña pero buen gusto en relojería.
GC: —Sí. Muy buen gusto y una clientela pequeña.
CAI: —¿Y Perú, que dicen que es como la estrella ahora?
GC: —Perú es un país que está creciendo mucho. Creo un poco como Brasil, una clientela que probablemente diez años atrás no era muy sofisticada pero hoy está creciendo mucho y algunos clientes quieren piezas sofisticadas.
CAI: —¿Trabajas con Jackie Gomberoff?
GC: —Sí. Jackie es un motor, un terrible vendedor. Jackie está cambiando la cultura relojera en Perú, y en Chile porque abrió una tienda dos años atrás. Está cambiando la cultura, con eventos, hablando con los clientes. Vamos a darle un poco de tiempo, pero yo creo que la cultura relojera de los próximos 5 a 10 años será muy diferente.
CAI: —¿Y para Argentina tienes pensado algún evento o acción? ¿O todavía estás en el planning y no hay nada que se pueda anticipar?
GC: —Me gusta mucho la idea de interactuar con los clientes en Argentina para construir calibres, do your own, porque este es un ejercicio que ayuda a entender la marca.
CAI: —Yo creo que hay que difundir la marca, porque la marca se entiende en Argentina. EL público lo tienes y sabe lo que es Vacheron. Lo que necesitas es decirle: “Acá estamos”. “Y como nunca”. Se han vendido algunos Vacheron de los más bellos que puedas imaginar. Hay una referencia astronómica con fecha por aguja que parece un reloj muy antiguo. Es quizá uno de los objetos más bellos que han fabricado en los últimos años.
GC: —El Toledo.
CAI: —Admirable. Hay que ser muy elegante para disfrutarlo, porque no es exhibicionista. Se vendió en Argentina en oro blanco y en oro rojo. Lo vi vender hace dos años. O sea, Argentina está. Lo que es necesario es que puedan ingresar relojes al país y poner en escena el espectáculo Vacheron Constantin.
GC: —Voy a pensar un poquito.
CAI: —Genial, ahora te tengo que sacar un par de fotos.
GC: —Vamos!Captura de pantalla 2016-03-14 a la(s) 22.14.00 Captura de pantalla 2016-03-14 a la(s) 22.14.28 Captura de pantalla 2016-03-14 a la(s) 22.14.48 Captura de pantalla 2016-03-14 a la(s) 22.14.55 Captura de pantalla 2016-03-14 a la(s) 22.15.04 Captura de pantalla 2016-03-14 a la(s) 22.15.15 Captura de pantalla 2016-03-14 a la(s) 22.15.25

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